El Tabernáculo era una sombra de Cristo


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INTRODUCCIÓN

Se debe iniciar mencionando que el tabernáculo era un santuario portátil, en el cuál Dios, dio instrucciones específicas a Moisés de cómo debería ser construido; entendiendo de este modo, que el tabernáculo era la morada de Dios en medio del pueblo de Israel.

No obstante, dicho tabernáculo era una alusión al verdadero tabernáculo que es Cristo Jesús, como lo manifiesta el Apóstol Juan en su Evangelio. Por esa razón entenderemos como un lugar físico se volvió en cuerpo y carne y qué significa esto para nosotros hoy día.

Tabernáculo y definición

El tabernaculo y sus partes - Logos vivo
El tabernaculo y sus partes – Logos vivo

Definición del Tabernáculo

En primer lugar, es importante definir que era el tabernáculo para los israelitas; en el libro de Éxodo se hace referencia al tabernáculo como una tienda o vivienda, en el cual habitaba Dios en medio del pueblo de Israel (Éx. 25:8); pero, no fue construido por el bajo la opinión de Moisés, sino que Dios, dio instrucciones específicas de cómo iba a ser construido dicho tabernáculo (Éx. 25:9).

El diccionario Bíblico del mundo hispano lo define de la siguiente manera «Un santuario portátil que tenía todo lo necesario para la adoración del Señor bajo condiciones nomádicas, y también servía como un prototipo del edificio permanente que le seguiría»[1].

Partes del Tabernáculo

Se puede representar el tabernáculo principalmente de 3 partes.

En primer lugar, estaba el Atrio exterior, con dimensiones de 47 metros de largo y 23 metros de ancho, tenía cortinas hechas de lino fino que cubrían los lados, cerca del atrio estaba el altar del holocausto, y casi en el centro estaba la fuente de bronce.

En segundo lugar, encontramos el lugar santo, este tenía una superficie de 9 por 5 metros.

Y en último lugar, estaba ubicado el lugar santísimo, que tenía un diámetro de 6 metros cuadrados.

Función del Tabernáculo

Cada una de las tres estructuras tenía su función específica, así que, podemos determinar sus funciones de la siguiente manera.

En el Atrio se presentaban distintas clases de ofrendas sacrificiales y se realizaban los actos públicos de adoración. En el lugar santo, sólo podían entrar los sacerdotes, y es donde ofrecían culto a Dios todos los días; mientras que, en el lugar santísimo, sólo entraba el sumo sacerdote una vez al año con la sangre de los animales sacrificados para pedirle perdón a Dios por el pueblo.

CRISTO Y EL TABERNÁCULO

Cristo y el tabernaculo -logos vivo
Cristo y el tabernaculo -logos vivo

Cristo como sombra del tabernáculo

El apóstol Juan, en su Evangelio es inspirado por el espíritu Santo para demostrar que el tabernáculo que se construyó en la época de Moisés era una representación de lo que sería la vida de Jesucristo (Juan 1:14).

Matt Carter lo expresa de la siguiente manera: «Al igual que Dios vino al encuentro del hombre en el tabernáculo, vino al encuentro del hombre en la persona de Jesús. El culto de los judíos se centraba en el tabernáculo y después en el templo, pero una vez que vino Jesús, se convirtió en el centro del culto. Solo a través de Jesús el hombre podía ser llevado a Dios»[2].

Esto dio a entender la gran obra redentora de Cristo, porque, así como el sumo sacerdote entraba una vez al año al lugar santísimo para ofrecer sacrificio por el pecado del pueblo, Jesús, quien es el sumo sacerdote, ofreció su vida en sacrificio una vez y para siempre en el lugar santísimo por la redención de nuestros pecados.

Por la sangre de Cristo se confirma el pacto, y es el sello que ratifica su tabernaculización, donde el pueblo hebreo ya no tenía que ofrecer más sacrificios en los templos de manera anual por el perdón de pecados, porque ambos llegaron en la vida de Jesús y en su sacrificio perfecto para toda la humanidad.

La idea de Juan es más bien que el Verbo eterno que asumió la naturaleza humana plantó su tienda por un tiempo limitado entre los hombres y vivió con ellos.

EL TABERNÁCULO Y LA IGLESIA

Para el cristiano es de suma importancia entender que el tabernáculo y el templo debían continuar, pero con la más grande diferencia de la historia, y es que, el tabernáculo se incorporó en la vida de Jesucristo.

George A. menciona lo siguientes: «En la muerte de Jesús, el velo que separaba el Lugar Santísimo se rasgó por la mitad (Mt. 27:51). La explicación cristiana de tal hecho era que, en la persona de Jesús el Lugar Santísimo, pasó a ser ya no sólo accesible en un templo terrenal y para judíos solamente. La promesa de Dios de que en el linaje de Abraham serían benditas todas las naciones de la tierra había llegado a su cumplimiento»[3].

El tabernáculo del antiguo testamento ya es historia, porque el hombre actualmente cuenta con algo mejor, algo perfecto y que durará toda la eternidad. Con la venida de Jesús como Mesías, se manifestó una nueva era de justicia de Dios.

En el pasado, la presencia de Dios en medio de su pueblo se manifestó en el tabernáculo y en el templo. Ahora ha venido a habitar entre su pueblo en el verbo encarnado. En Apocalipsis también se puede observar como Dios extenderá su tabernáculo sobre aquellos que mantienen una comunión sagrada con Él.

CONCLUSIÓN

Así que de esta manera se concluye que, el tabernáculo, que el pueblo de Israel pensaba que sólo era para ellos, Dios estaba preparando todo un plan, para que el mundo entero pudiera participar del tabernáculo y entrar al lugar santísimo que es la Vida de Nuestro Señor Jesucristo.

Por eso, es de suma importancia entender que nuestra comunión con Dios es una relación de intimidad en ese lugar donde sólo el hombre puede depender completamente del tabernáculo de Jesús. Entendiendo que su presencia siempre estará con aquellos que se mantienen en santidad, procurando que su tabernáculo no sea manchado por los siglos de los siglos. Y más adelante, por medio del Espíritu Santo, Cristo convertirá la iglesia y el cuerpo del cristiano en un templo.

BIBLIOGRAFÍA

George A. Mather y Larry A. Nichols, Diccionario de creencias, religiones, sectas y ocultismo (TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 2001), 274.

J. D. Douglas y Merrill C. Tenney, «TABERNACULO», en Diccionario biblico Mundo Hispano, ed. James Bartley y Rubén O. Zorzoli, trad. Raimundo J. Ericson et al. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2011), 701.

Matt Carter y Josh Wredberg, Exaltación de Jesús en Juan, ed. David Platt, Daniel L. Akin, y Tony Merida, Comentario Expositivo Cristocéntrico (Bellingham, WA: Editorial Tesoro Bíblico, 2022), Jn 1:14b–18.


[1] J. D. Douglas y Merrill C. Tenney, «TABERNACULO», en Diccionario biblico Mundo Hispano, ed. James Bartley y Rubén O. Zorzoli, trad. Raimundo J. Ericson et al. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2011), 701.

[2] Matt Carter y Josh Wredberg, Exaltación de Jesús en Juan, ed. David Platt, Daniel L. Akin, y Tony Merida, Comentario Expositivo Cristocéntrico (Bellingham, WA: Editorial Tesoro Bíblico, 2022), Jn 1:14b–18.

[3] George A. Mather y Larry A. Nichols, Diccionario de creencias, religiones, sectas y ocultismo (TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 2001), 274.

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